No recuerdo muy bien cuál fue la razón de empezar a fumar. Creo que mi primer pitillo fue con 16 años, no fue un acontecimiento ni nada. Ni tampoco me mareé. Así fumé de forma esporádica un pitillo cada cien mil años. En algún momento esa situación cambió.
Me hice fumadora en el último año de instituto. Un día, sin darme cuenta, tenía una cajetilla en el bolso y el día que faltaba me daban los siete males. Seguro que no fue por parecer mayor ni por ser estupendísima delante de mis amigas. De hecho fumaba a escondidas, antes de entrar en clase. A solas. Cómo me gustaban esos pitillos en la tapia del colegio. Creo que ninguno a vuelto a saberme así de bien.
Recuerdo el día que mi madre se enteró de que fumaba… Me dijo: “Hija, ven aquí” (cuando dice “hija”… vamos de culo) Me sentó en el sofá y soltó un inquebratanble “¿Por qué me mientes?”. En ese momento pensé ¿Cuál de todas las mentiras me ha pillado? Y mi cara debió ser lo más parecido a “que me caiga ahora mismo una estrella fugaz en la cabeza, por favor”. La charla fue interesante y algo manipuladora… Mi madre siempre se ha empeñado en tratarnos como adultos, sin castigos, así que empezó a asustarme. “Yo no te digo nada. Yo no te digo nada. Pero piénsalo bien y más en tu situación… con el asma que tienes, ¿quieres estar a los 50 años pegada a una botella de oxígeno”. No me importaron ni me importan demasiado esas amenazas, me enciendo un cigarrillo y mis problemas se van con el humo…
4 comentarios
Julio 26, 2008 a las 12:04 pm
Ana, este es un tema difícil porque lo que en principio pudo ser una opción personal ahora se convierte en otra cosa. Es una adicción. Así de claro. Puedes decir que es tu opción y que fumas porque quieres, pero sinceramente eso es sólo una parte de la verdad.
Tus problemas se van, lo mismo que se van los problemas de los que usan el alcohol u otras cosas…, aunque socialmente el tabaquismo no provoque los mismos problemas que otras dependencias, lo cierto es que a nivel personal es tan dañino como la que más. Cualquier persona que te quiera bien te dirá lo mismo que tu madre.
Y yo te pido perdón por meterme donde no me llaman.
Julio 26, 2008 a las 12:53 pm
No entiendo el atractivo que puedo tener un cigarrillo. Mi padre fuma desde jovencito y no me sabe explicar el motivo por el que le encanta echarse un piti después de comer, o el maravillos piti (según mi padre) de por la mañana.
Tendría que ser fumador para entenderlo.
Julio 26, 2008 a las 7:04 pm
No busques el motivo por el que empezaste a fumar, es tontería, busca mejor las consecuencias.
Más o menos a esa edad, en el instituto, un día mi padre en casa me dijo: “Sabes que he fumado desde los 15 años hasta que nacisteis tu hermano y tú, y por eso no tengo autoridad para prohibirte el tabaco. Sólo te pido dos cosas: que pienses en las consecuencias que traerá para tu cuerpo y que si al final decides fumar, no me lo ocultes”. He probado sólo un pitillo en mi vida, y ahora mismo lo aborrezco.
Yo también te pido disculpas por meterme donde no me llaman. Un saludo chiquilla
Julio 27, 2008 a las 7:49 am
Algún día dejaré el vicio… Muuakiiisss