Mayo 7, 2008...11:11 am

Espaguettis, porca miseria

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Os lo juro, lo he intentado. Lo he intentado infinitas veces. Cada vez que empieza el curso digo: Este año no me pasa lo mismo, voy a comer sano. ¡Este año me traigo el tupper! Ingenua, puede. Perezosa, también.

Entre las asignaturas de libre configuración, troncales, optativas… Me es imposible ir a casa a comer. Así que el 75 por ciento de las veces como en la facultad. Puedo aseguraros que el catering de la facultad no es el mismo que sirvió en la boda del Príncipe, creo que tiene más parecido con el de la cárcel Modelo. Aunque no tengo prisa en comprobarlo. ;)

Hoy de menú, y para variar, había una carne con guisantes que flotaban en una salsa pastosa. Ellos, los que escriben en el pizarrín, se han atrevido a llamarlo “ragú” pero vamos, por su aspecto sería más apropiado llamarlo Cat Chow. Seguido de tan exquisito manjar, había a elegir carne-suela-de-zapato o un pescado congelado cuyo rebozado comenzaba a verdear. No he tenido más remedio que optar por los restos de ayer. Espaguetis porca miseria. Espaguetis encebollados, porque tiene unas tiras largas y blanditas… puagg, mejor ni os doy detalles. Sólo os diré que soy ya una experta en la disección alimentaria.

Esto si que es una buena idea. ¿Quieres llevar la operación bikini sin esfuerzos? Apúntate a la dieta de la facultad, te quedarás hecha un figurín. Palabrita.

A las señoras de la redecilla: ¡Somos seres humanos, tratadnos al menos como gorrinillos!

2 comentarios

  • Agggggh, el luto de las uñas… En nuestra cafetería funciona todo por una máquina, con eso te lo cuento todo. No tenemos ni señora de la redecilla

  • Los comedores de las universidades son como los de los restaurantes de comida rápida. Cuando has estado dentro de uno, se te quitan la ganas de volver a comer ahí para siempre.

    ¡No dejes que te envenenen!


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